Marco Estratégico
Como las suposiciones subyacentes que forman la base del trabajo de FIMI, el marco estratégico constituye las fundaciones teoréticas de los objetivos de FIMI.
Los derechos colectivos son críticos para realizar los derechos humanos de los Pueblos Indígenas.
Los derechos colectivos de los Pueblos Indígenas incluyen el derecho de reconocimiento total como pueblos con nuestra propia visión del mundo y tradiciones, nuestros propios territorios, y nuestros propios modos de organización estatal; el derecho de libre determino acción por medio de nuestros sistemas de autonomía o autogobierno basado en un marco de propiedad común; y el derecho de controlar, desarrollar y utilizar nuestros propios recursos naturales. Nuestro patrimonio colectivo—el cual incluye nuestro territorio, tierra y recursos naturales—es la base de nuestras identidades, nuestras culturas, nuestras economías y nuestras tradiciones. Los Pueblos Indígenas se merecen estos los derechos además de los derechos garantizados a todos los individuos por las leyes y los criterios de los derechos humanos. FIMI no apoya la noción de suplantar los derechos individuales con los derechos colectivos. Más bien, FIMI busca una manera para superar la dicotomía entre los derechos individuales y colectivos y reconoce que los derechos colectivos son un factor complementario y necesario para los derechos individuales, esenciales para proteger los derechos individuales reconocidos por la ley internacional de los derechos humanos.
Los derechos humanos individuales de mujeres Indígenas deben ser extendidos dentro del contexto de los derechos colectivos.
La pelea para los derechos de las mujeres Indígenas no se puede separar de la lucha de los Pueblos Indígenas. La creación de la identidad de mujeres Indígenas requiere un equilibro entre su posición dentro de la colectividad de su gente y su individualidad como una mujer. Será imposible asegurar los derechos específicos de mujeres Indígenas al menos que se logre eliminar la exclusión social y la discriminación de los Pueblos Indígenas.
FIMI depende de dos principios fundamentales del marco de los derechos humanos como una base para los derechos de mujeres Indígenas: la universalidad y la indivisibilidad de los derechos. La universalidad de los derechos humanos significa que cada mujer en el mundo tiene derecho a ejercer todos sus los derechos, sin excepciones basadas en la cultura, tradición o religión. Al mismo tiempo, FIMI cree que la indivisibilidad de los derechos humanos significa que el reconocimiento de los derechos colectivos es necesario para que mujeres Indígenas puedan ejercer sus los derechos como parte de los Pueblos Indígenas y como mujeres. También es importante reconocer que las mujeres Indígenas frecuentemente son victimas de violaciones de los derechos humanos donde sus identidades individuales y colectivas coinciden parcialmente. Por lo tanto, es crítico continuar a trabajar en el concepto de libre determinación para los Pueblos Indígenas desde las perspectiva de las mujeres Indígenas, lo que requiere desarrollar la capacidad de estas mujeres, especialmente de mujeres jóvenes, para que pueden ejercer control total en lo que concierno sus cuerpos, sus familias y sus comunidades y para que puedan participar eficazmente en hacer decisiones, en definir e implementar los planes, proyectos y programas que les puedan afectar.
Los derechos culturales de los Pueblos Indígenas son una parte fundamental de los derechos de mujeres Indígenas.
El reconocimiento y el ejercicio de los derechos culturales y del conocimiento tradicional son los derechos colectivos de los Pueblos Indígenas. Afirmando el valor del conocimiento tradicional es importante para combatir la negación colonial de valores Indígenas, formas de vida y la cosmovisión de los Pueblos Indígenas. Además, porque el paradigma dominante de desarrollo se basa en un modelo de neoliberalismo y homogeneidad cultural que marginaliza y descuenta a las mujeres Indígenas, es importante redefinir las políticas de desarrollo para que estas se aparten de una visión de equidad y sean sensibles a la diversidad cultural y lingüística de los Pueblos Indígenas. En particular, la noción tradicional de la dualidad entre los hombres y las mujeres del punto de vista Indígena es esencial no solo para preservar el patrimonio social y cultural de los Pueblos Indígenas, sino también para regresar a una ética igualitaria que se ha perdido durante los siglos de colonización. De esta manera, FIMI enfatiza la importancia de respetar estos sistemas del conocimiento tradicional, y de preservar los medios de transmitir estos conocimientos entre generaciones mayores y jóvenes.
La promoción de los derechos de las Mujeres Indígenas es esencial para también promover los derechos de los Pueblos Indígenas.
El trabajo de FIMI tiene como base la idea de asegurar los derechos humanos de las mujeres Indígenas como paso esencial para de igual manera asegurar los derechos de las poblaciones en general. El feminismo puede ser una herramienta útil no solo en la promoción de nuestros derechos como mujeres Indígenas sino también para dar a conocer nuestra participación en Organizaciones Indígenas y para contribuir a nuestro desarrollo como mujeres.
Al mismo tiempo, uno de los más grandes desafíos del movimiento feminista es la creación de una identidad feminista plural que pueda integrar la visión de mujeres Indígenas. "La principal corriente feminista ", un concepto feminista que reduce mujeres a sujetos puramente individuales con perspectiva de genero, se debe desafiar continuamente para tomar en cuenta la multiplicidad de formas de experiencias subjetivas de opresión contra las mujeres. Cualquier análisis feminista, debe reconocer la presencia de la inequidad-no solo social y económica sino también étnica-tiene sus raíces en paradigmas impuestos durante el colonialismo. Actualmente estos paradigmas continúan funcionando hoy en día en sistemas sociales globalizados que homogenizan y por lo tanto, ignoran la diversidad cultural y lingüística de los Pueblos Indígenas.
Cambios en política pública propuesta por las mujeres Indígenas demanda un acercamiento integral
Muchos estudios1 han dado a conocer que las mujeres en comunidades Indígenas y étnicas comparten la experiencia de ser menos valorizadas que los hombres de su misma cultura. Mas duro aun, las mujeres en estas comunidades tienden a interiorizar la idea que sus contribuciones valen menos que las de los hombres. En este contexto, el auto estima de una mujer es determinado por cuatro elementos relacionados:2 la relación con sus familias, a sus cuerpos, a si mismas, y a sus comunidades. En el caso de los Pueblos Indígenas, el auto estima esta directamente ligado al reconocimiento de la identidad colectiva como un Pueblo.3
De esta manera, en la definición e implementación de políticas para suplir las demandas de Mujeres Indígenas, diversidad de conceptos de género que deben de ser considerados, y ambos aspectos culturales y socio-económicos deben de ser tomados en cuenta. Esto también implica que los cambios en políticas públicas deben de ser respaldados por recursos financieros y materiales, y del desarrollo de capacidad.
Notas
1.Consultaciones con mujeres Indígenas en Guatemala, Panamá, Perú y Bolivia por BID, mencionadas por Dixon y Gómez, 2002.
2.Dixon y Gómez, 2002.
3. El uso del termino "Pueblos Indígenas" en el proceso de establecer estándares internacionales ha sido una de las demandas fundamentales del movimiento Indígena, por sus implicaciones legales de libre determinación, propiedad colectiva comunal y mas.
